01 mayo, 2011

El procedimiento práctico

El esfuerzo pedido es triple: constituye el "yoga integral" de Sri Aurobindo. Es una triple labor de aspiración, rechazo y entrega de sí mismo.
"Una aspiración vigilante, constante, incesante, la voluntad del espíritu, la búsqueda del corazón, el asentimiento del ser vital, la voluntad de abrir y hacer plásticas la consciencia y la naturaleza físicas.

El rechazo de los movimientos de la naturaleza inferior; el rechazo de las ideas, de las opiniones, de las preferencias, hábitos y construcciones (de la naturaleza mental), a fin de que el verdadero conocimiento pueda hallar el campo libre en un espíritu silencioso. El rechazo de los deseos, reclamaciones, sensaciones y pasiones, de la naturaleza vital; de su egoísmo, su orgullo, su arrogancia, su lujuria, su avidez, sus celos, su envidia y su hostilidad frente a la verdad, a fin de que el poder y el gozo verdaderos puedan derramarse desde lo alto en un ser vital tranquilo, grande, fuerte y consagrado. El rechazo de la estupidez, la duda, la incredulidad, la oscuridad, la obstinación, la pereza, la resistencia a cambiar y el tamas (la inercia) de la naturaleza física, a fin de que la estabilidad verdadera de la luz, del poder, del ananda (la felicidad) se establezca en un cuerpo cada vez más divino.

El don de sí mismo, de todo lo que uno es, de todo lo que uno posee, de cada plano de la consciencia y de todo movimiento, al Divino y a su Shakti (la Energía creadora consciente).

En la medida que el don y la consagración de sí mismo avanza, el sadhaka (el que sigue una disciplina espiritual) toma consciencia de que la shakti divina hace la sadhana (la disciplina espiritual) y penetra en él más y más, estableciendo la libertad y la perfección de la Naturaleza divina. Cuanto más esta operación consciente reemplaza el propio esfuerzo, más rápido y verdadero se hace el progreso. Pero ella no puede suprimir completamente la necesidad del esfuerzo personal hasta el momento en que la sumisión y la consagración han llegado a ser puras y completas de arriba a abajo."

(Sri Aurobindo, Cartas: La Madre, II)

El procedimiento práctico para aplicar estos consejos está a vuestro alcance, lo que no significa que sea fácil; helo aquí:

Ofreced internamente al Divino, al Supremo, a vuestro más elevado Ideal, todos vuestros pensamientos y circunstancias, grandes o pequeñas, de vuestra vida cotidiana, y realizad en ofrenda al Divino, al Supremo o a vuestro Ideal más elevado, todos vuestros pensamientos, vuestras palabras, vuestras acciones, en el momento mismo en que las realizáis. Si sois sinceros en vuestra ofrenda, en el don de sí mismos, vuestra vida cambiará radicalmente. Descubriréis que una Mano invisible (la Shakti) os guía, y siempre os ha guiado, a través de los años. Una nueva alegría comenzará para vosotros todas las mañanas.